Artículo de José Luis León Saez de Ybarra. Catedrático de comunicación audiovisual y publicidad de la Universidad del País Vasco. Del libro: Persuasión pública. Universidad del País Vasco. Bilbao, 2008
Dado que avanzan a considerable velocidad las técnicas de Search engine marketing es difícil saber el estado de la cuestión en un momento determinado. Por ello, sin pretender sentar plaza de lo último de lo último en la materia, sí quiero es necesario proponer algunos hechos o evidencias:
Mediante los llamados filtros en sus algoritmos Google está penalizando, sobre todo, estos cinco métodos:
* El contenido duplicado, o copiado de un texto previamente en la red, incluso si no se copia al 100%.
* Los links hacia páginas de baja calidad, o calificadas como teniendo procedimientos impropios, que por tanto son contraproducentes. Un ejemplo serían las ya clásicas granjas de links, pero también directorios anticuados o páginas que no renuevan contenido.
* Links repetitivos con exactamente el mismo texto (anchor text) para un solo articulo o distribuidos en diferentes artículos. Páginas que sufren links repetitivos pueden indicar a Google que se penalice a sus originadores.
* Los links recíprocos, es decir, el mero intercambio de links entre páginas.
* El abuso de la optimización, como es el exceso de densidad de palabras clave en un mismo artículo.
No solo hay que controlar la cantidad de links, que si se quiere conseguir con simple fuerza bruta puede tener efectos contraproducentes, ya que no siempre sabemos si mandamos links a páginas inapropiadas (o dicho de otro modo que Google penaliza toda página que sea linkeada desde ellas). Esto en lenguaje corriente quiere decir que debe tenerse mucho cuidado con las amistades, o dime con quien andas y Google deducirá, para mal, quién eres.
Por otro lado los rankings de Pagerank cuentan mucho menos que en el pasado, así como los datos de Google sobre numero de enlaces exteriores a una página, dado que no son fiables, al descansar en tomas muestrales.
Por tanto, lo natural es lo mejor para conseguir links. Ahora bien, un mero ejercicio manual de optimización resulta muy oneroso y es a menudo ineficaz. Se necesita software apropiado para controlar muchas de las variables antes de creer que se ha hecho un buen trabajo de SEO.
Hay clientes a los que se induce a creer que se ha hecho un buen trabajo de SEO sólo porque aparecen en la primera pagina de Google cuando se teclea su marca o empresa o alguna palabra clave en la que ya saben que están muy fuertes. Pero cada vez más los programas SEO se van haciendo muy exigentes. Entre las exigencias está no ya sólo el aparecer con el propio nombre sino además según: territorio, categoría de producto, funciones prestadas y en general que Google devuelva el nombre para cualquiera de las keywords (y pueden ser miles) que se relacionan de un modo u otro con la actividad de la empresa. Y hemos hablado de Google, pero es necesario aparecer en el resto de redes; por ejemplo, es un débil trabajo de SEO aparecer en la primera página de Google y no salir para nada en You tube. Y por otro lado, ¿cuántas redes sociales hay? Para una mayoría existen Facebook, Twitter, Tuenti, y poco más. Sin embargo, hay cientos de redes de contenido, con un label de alta calidad, cuya existencia a priori es preciso conocer, sentando plaza en ellas. Y desde luego, la búsqueda SEO además debe plantearse cualitativamente, seleccionando destinos para nuestros links que tengan buena reputación para Google.
En último término, la entidad o empresa que contrata el servicio seo debe saber exigir no un SEO en unas pocas palabras clave, sino el SEO en cada uno de las keywords decisivas de su actividad. Y evitar que le sometan estadísticas de éxito parcial. La entidad debería someter su seo a una auditoría independiente, igual a como ocurre en publicidad, donde la agencia de publicidad crea pero no analiza la eficacia, porque se supone que tendrá un sesgo lógico, y donde las campañas se analizan por empresas de investigación independientes.
La Universidad del País vasco, desde su departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad, está en condiciones de realizar esta auditoría independiente, ofreciendo el/los informes necesarios sobre los puntos fuertes y débiles de su SEO/SEM, así como las estrategias que quizá no se le están proponiendo para afrontar las innovaciones que se producen a gran velocidad en el marketing digital.
Puede ponerse en contacto con el autor del artículo en: joseluis.leon[arroba]ehu.es